El hombre, limitado y atrapado por la piel no alcanzará el cabal conocimiento, y si se le revelase no lo asimilaría. Un gota le indicará el trampolín al océano. La sabiduría comienza con el temor a Dios. El hombre, derrotado, no se transformará a sí mismo y sin redención no hay iluminación ni bienaventuranza. El hombre nuevo sin el Espíritu Santo es una víbora.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
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