El número es el signo de la fe que nos relacionaría con el entorno, con la naturaleza, con la Andrómeda, y hasta seríamos algo súbditos de estos. La fecha de nacimiento, el número del celular, ejercerían determinadas y reveladoras influencias en nosotros, los hijos de su farol. Si la cifra hablara sería un showman, un cotorreo. Algunos guarismos serían de muy buena suerte y los demás el meado de un gato; otros serían apóstoles y otros unos judas, con información emocional estratégica, del destino mismo. El número correcto sería tu afable consejero, la catapulta a una sonrisa martillada, descontado el número exacto de contratiempos. En la numerología, el todo va del uno al nueve. El caritativo número recoge con amor al desdichado, consuela al explotado, al humillado, encamina al vicioso, al sinvergüenza. Es irrefutable la falta de santuarios a la numerología.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
No hay comentarios:
Publicar un comentario