I
El ego es un pulpo que te envuelve, que te seduce y ensalza lo peor de ti, con bulla. Es el tambor mayor de las tinieblas y el puente de plata de la penumbra fiel, es el porrista de las falsas y devastadoras expectativas. El ego no huye ni con mil palizas efusivas. Te dormirás tú, mas él no, nunca. Te deposita en un lago fogoso que es su living. En el santo más grande ve un buitre y te prostituye el evangelio en la cara, en pleno mediodía.
II
Me encadeno a mí. No me suelto, me guío. Es un faraón a quien complaceré y que me impide idolatrar al Redentor en libertad y a todo vapor. Así, no me divorciaré del yo.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
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