La reencarnación no acepta la clemencia del Señor. Dios creó a un hombre que autogestionará un destino final que es como un ascensor: se trepa y se desciende por el absurdo total, con algunos vagando por los cuerpos por milenios.
¿Cuál es el antepasado de Adán y los profetas?
¿Qué le sucedió al ladrón que murió santo?
¿Cuál es el próximo paso de los salvados por Jesús?
¿Ser un Napoleón es un latigazo o un kino?
¿El insensible magnate es un bendecido por su pasado pío?
El resignarse con la miseria kármica es un conformismo
que sólo alegra a los abusadores y negreros.

Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
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