No ensambles el agua con el aceite. Entre el Bien y el Mal existe un abismo y una cruz. No besaré el demonio que reside en mí y que me atormenta, que me asfixia. Despertaré mi espíritu en el primer día de clases, y el Espíritu me encenderá y me carreteará. La sirena del libre albedrío nos impele a optar entre ser súbditos de la Luminosidad o del Mal. La tercera vía es un mayordomo de la perdición.

Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
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