I
Primero es el vacío, después la soberbia ¿intermitente?, el vacío otra vez, en el alma humana, ¿una y otra vez? El ego habita en el corazón adueñándose de todo el mobiliario, con desparpajo y resguardado, y el alma sin la sangre preciosa es la única vacía e irredenta todas las horas.
II
Su realidad última es el vacío, su realidad inaugural y el intermedio también. Esta es la globalidad del tétrico credo. Sí, existe una postrera realidad en donde el dolor y el vacío fallecen allí. Ese vacío, que no sería esa nada occidental, es el asilo del círculo vicioso místico. Van tras el nirvana y la iluminación, vacíos. Cuando la mente queda desprovista de todo, cantan alabanzas desgarrados, por la victoria. La no figura y el no pensamiento son motivos de un gran antruejo, que los deja sin nada. Con un vacío y una reencarnación beatificados por la cobardía, es sencillo huir del día a día.
Del blog índice LAS SOTANAS DE SATÁN
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